Albergue de Peregrinos Camping de Deva
AtrásEl Albergue de Peregrinos Camping de Deva se presenta como una solución de alojamiento en Gijón con una doble faceta: por un lado, un camping de primera categoría con amplias instalaciones y, por otro, un albergue municipal destinado a quienes recorren el Camino de Santiago. Situado en un entorno rural a varios kilómetros del centro urbano, su propuesta genera opiniones muy polarizadas, dibujando un panorama de luces y sombras que cualquier viajero debería considerar antes de planificar su estancia.
La experiencia en el Albergue de Peregrinos: un refugio con carencias críticas
Para el peregrino que busca un lugar donde descansar tras una larga jornada, este albergue de peregrinos ofrece una alternativa, especialmente cuando la ciudad de Gijón está saturada por eventos o festividades. El principal atractivo es que, por el precio del albergue, los usuarios tienen acceso a todas las instalaciones del camping, que incluyen servicios como las piscinas, un punto muy valorado durante los meses de verano. El alojamiento para peregrinos se encuentra en un edificio o cabañas de madera dedicadas dentro del recinto, con habitaciones compartidas equipadas con literas.
Sin embargo, los aspectos negativos reportados por múltiples usuarios son numerosos y significativos. Una de las quejas más recurrentes es el estado de las instalaciones. Huéspedes describen las literas como descuidadas y los colchones como excesivamente blandos e incómodos, hasta el punto de tener que juntar dos para poder dormir. La infraestructura básica también parece deficiente, con escasez de enchufes en las habitaciones y, en algunos casos, un único baño para todos los alojados en el edificio.
Quizás el mayor inconveniente, y un punto crítico para la mayoría de los que hacen el Camino, es la ausencia total de una cocina o zona común equipada para que los peregrinos puedan preparar su propia comida. No se dispone de microondas, fogones ni un espacio adecuado para comer, lo que obliga a depender exclusivamente del restaurante del camping. Esta carencia desvirtúa uno de los principios del albergue de peregrinos tradicional, que suele facilitar la autogestión de las comidas para abaratar costes.
Además, se han reportado incidentes que denotan una gestión poco considerada con las necesidades de descanso de los peregrinos. Un testimonio particularmente alarmante describe cómo, durante un evento privado de rock en el camping, la zona de albergue fue utilizada como guardería improvisada para niños a las 22:00 horas, con el consiguiente ruido y molestias hasta altas horas de la noche. Este tipo de situaciones pone en duda la prioridad que se le da al bienestar de los peregrinos.
El Camping: un entorno agradable con fallos de gestión
Desde la perspectiva del campista tradicional, el Camping de Deva ofrece un entorno natural calificado como "bonito" y bien cuidado. Dispone de una notable variedad de servicios, como supermercado, pistas de pádel, canchas de baloncesto y fútbol, y dos piscinas. Esto lo convierte en una opción interesante para familias y viajeros que buscan un lugar con múltiples opciones de ocio sin salir del recinto, posicionándolo como uno de los hoteles con piscina más funcionales de la zona, aunque no sea un hotel al uso.
No obstante, la experiencia se ve empañada por problemas de gestión que afectan directamente al cliente. Un problema grave señalado es la desorganización en la asignación de parcelas. Hay relatos de clientes a los que, en lugar de asignarles un espacio concreto, se les indica que busquen uno libre, lo que posteriormente ha llevado a conflictos, como que la recepción autorice a otros campistas a instalarse en la misma parcela ya ocupada, generando una situación incómoda y poco profesional.
Otro punto débil es la conexión WiFi, descrita como prácticamente inutilizable a menos que el camping esté casi vacío. En la era digital, una conexión a internet fiable es un servicio básico esperado por muchos viajeros, y su mal funcionamiento es una fuente común de frustración.
Servicios comunes: el restaurante y el trato al cliente
El servicio de restauración
El restaurante del camping recibe críticas mixtas. Mientras algunos huéspedes lo consideran adecuado en su relación calidad-precio, con un menú de peregrino a un precio fijo (alrededor de 13€) y bocadillos asequibles, otros lo califican simplemente como correcto. Un detalle logístico muy importante y criticado es que el bar-restaurante no acepta pagos con tarjeta, funcionando exclusivamente con dinero en efectivo. Esto supone un gran inconveniente para viajeros, tanto nacionales como internacionales, acostumbrados a la comodidad de los pagos electrónicos.
Atención en recepción
El trato del personal es uno de los aspectos más consistentemente criticados. Múltiples visitantes, tanto peregrinos como campistas, han calificado al personal de recepción como "poco amable" o falto de una actitud servicial. La resolución de problemas parece ser un punto conflictivo, como ilustra la experiencia de una usuaria que solo obtuvo el reembolso de una noche tras verse obligada a solicitar las hojas de reclamaciones por un problema de asignación de parcela. Esta percepción de indiferencia o mal trato es un factor determinante que puede arruinar una estancia, independientemente de la calidad de las instalaciones.
¿Para quién es este alojamiento?
El Albergue de Peregrinos Camping de Deva es un lugar de contrastes. Por un lado, ofrece un entorno natural agradable y un conjunto de instalaciones de ocio (especialmente la piscina) que superan las de un albergue de peregrinos estándar. Podría ser una opción válida para quien busca un hotel barato o un alojamiento en Gijón de bajo coste y no le importan las carencias mencionadas.
Sin embargo, los problemas son demasiado importantes como para ignorarlos. Para el peregrino del Camino del Norte, la falta de cocina, el estado precario de las literas y los incidentes relacionados con la mala gestión lo convierten en una opción arriesgada si se busca descanso y comodidad. Para el campista, la desorganización y el trato impersonal pueden enturbiar la experiencia. Antes de hacer una reserva de hotel o parcela aquí, es crucial sopesar si las ventajas, como el acceso a la piscina, compensan los numerosos y significativos inconvenientes documentados por otros viajeros. Es un lugar con potencial, pero que necesita una revisión profunda en su gestión y en la atención a las necesidades básicas de sus clientes, especialmente de los peregrinos que le dan nombre.