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Finca Buena

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Madre del agua, 22, 38592 Icor, Santa Cruz de Tenerife, España
Hospedaje
10 (19 reseñas)

Ubicada en las montañas del sureste de Tenerife, a unos 600 metros sobre el nivel del mar, Finca Buena se presenta como un alojamiento rural que rompe con los moldes tradicionales de la oferta turística de la isla. Su propuesta no se centra en el bullicio de las zonas costeras, sino en una inmersión directa en la tranquilidad y la naturaleza. La característica más distintiva y elogiada de este establecimiento es, sin duda, la posibilidad de hospedarse en cuevas adaptadas como acogedoras habitaciones, una experiencia que evoca las formas de vida de los antiguos habitantes de Canarias pero con las comodidades actuales.

Una Estancia Única: Dormir en una Cueva

La idea de dormir bajo tierra puede sonar primitiva, pero en Finca Buena se ha transformado en una experiencia de confort y diseño. Las reseñas de los huéspedes coinciden de forma abrumadora en este punto. Describen las estancias-cueva como lugares con una atmósfera "mágica", destacando su impecable limpieza y un diseño interior "hecho con mucho cariño y muy buen gusto". Esta forma de construcción bioclimática ofrece una ventaja natural: las cuevas se mantienen frescas durante los cálidos días de verano y conservan el calor en las noches más frías de invierno, garantizando una temperatura agradable de forma sostenible.

Los visitantes recalcan que las cuevas están perfectamente equipadas con todo lo necesario para una estancia cómoda, lo que desmitifica cualquier idea de austeridad. Este concepto de alojamiento único es, probablemente, el mayor atractivo para quienes buscan unas vacaciones en Tenerife diferentes, alejadas de los grandes complejos hoteleros. La finca cuenta con varias de estas cuevas, como las denominadas Aloe, Palmera y Agua, ofreciendo incluso la posibilidad de añadir una segunda cueva para grupos o familias.

Hospitalidad y Ambiente Familiar

Otro de los pilares que sustentan la excelente reputación de Finca Buena es el trato ofrecido por sus anfitriones, Katharina y Paolo. Las opiniones de los viajeros son unánimes al describir a Katharina como "un amor de persona" y destacar la amabilidad y el ambiente familiar que ambos logran crear. Los huéspedes se sienten acogidos y cuidados, una cualidad que transforma una simple estancia en una experiencia memorable y que posiciona a la finca como uno de esos hoteles con encanto donde el factor humano marca la diferencia. Este nivel de atención personalizada es difícil de encontrar en establecimientos más grandes y es un factor decisivo para muchos a la hora de reservar hotel.

Pros y Contras de Finca Buena

Aspectos Positivos

  • Tranquilidad Absoluta: El principal beneficio, mencionado en casi todas las valoraciones, es la paz que se respira. Es un "remanso de paz" ideal para desconectar del estrés diario, leer, meditar o simplemente disfrutar del silencio, interrumpido únicamente por los sonidos de la naturaleza.
  • Conexión con la Naturaleza: Rodeada por un terreno de cuatro hectáreas, la finca permite un contacto directo con el entorno. Los huéspedes pueden disfrutar de amaneceres sobre el océano, cielos estrellados sin contaminación lumínica y el aire puro de la montaña.
  • Experiencia Inolvidable: La originalidad de dormir en una cueva bien acondicionada es una vivencia que los visitantes califican de fascinante y que diferencia radicalmente a Finca Buena de otros hoteles.
  • Atención Personalizada: La calidez y dedicación de los anfitriones es un valor añadido fundamental que genera una alta fidelidad y recomendaciones muy positivas.

Aspectos a Considerar

A pesar de sus numerosas virtudes, los potenciales clientes deben tener en cuenta ciertos aspectos que podrían no ajustarse a las expectativas de todos los viajeros. Estos no son necesariamente defectos, sino características inherentes a su propuesta y ubicación.

Ubicación y Accesibilidad

La misma ubicación que le confiere su tranquilidad es también su principal desafío logístico. Situada en la localidad de Icor, en una zona rural de montaña, es prácticamente imprescindible disponer de un vehículo de alquiler para llegar y moverse por la isla. El aparcamiento se encuentra a unos 150 metros de las instalaciones, un detalle a considerar para el transporte de equipaje. Aunque está relativamente bien conectada, a 7 km de la autopista sur y a 30 km del aeropuerto de Tenerife Sur, no es una base de operaciones cómoda para quienes deseen pasar la mayor parte del tiempo en las playas turísticas del sur o realizar excursiones diarias sin coche. Este factor la aleja del perfil de turista que busca un hotel a pie de playa.

Falta de Accesibilidad para Movilidad Reducida

Un punto crítico y claramente especificado es que el establecimiento no es accesible para sillas de ruedas. La orografía del terreno, la disposición de las cuevas y los caminos de la finca hacen que no sea una opción viable para personas con movilidad reducida. Este es un factor excluyente que debe ser valorado seriamente por quien lo necesite.

Servicios y Comodidades

Como alojamiento rural, su oferta de servicios difiere de la de un hotel convencional. No se debe esperar una recepción 24 horas, servicio de habitaciones o un gran restaurante. Aunque las cuevas están bien equipadas, el enfoque está en la autonomía del huésped. La finca dispone de una piscina para refrescarse, pero es un espacio más íntimo y natural que las grandes piscinas de los resorts. Es una opción perfecta para una escapada romántica o un retiro personal, pero quizás menos adecuada para familias que busquen un programa de animación y servicios todo incluido.

¿Para quién es ideal Finca Buena?

Este establecimiento es la elección perfecta para un perfil de viajero muy concreto: aquel que busca autenticidad y huye de las masas. Es ideal para parejas, viajeros solitarios o pequeños grupos de amigos que valoren el silencio, la naturaleza y una experiencia de alojamiento fuera de lo común. Los amantes del senderismo, la astronomía o simplemente aquellos que necesiten un reseteo mental y emocional encontrarán aquí su paraíso particular. Por el contrario, quienes prioricen la cercanía a la playa, la vida nocturna y un amplio abanico de servicios hoteleros deberían considerar otras opciones en zonas más turísticas de la isla.

En definitiva, Finca Buena no es solo un lugar donde dormir, sino un destino en sí mismo. Su propuesta se basa en la calidad de la experiencia, la calidez del trato y la singularidad de su entorno. Una elección consciente para quienes entienden que el verdadero lujo, en ocasiones, reside en la simplicidad, la paz y la conexión con lo esencial.

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